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jueves, 28 de enero de 2016

La utopía como un producto de algún bando, no sería utopía


La realización de la utopía no considero que consista en que un bando se erija como el supremo precursor de la felicidad, ¿o si es así? Me parece absurda la realización de la utopía como un producto de algún bando: eso no sería utopía.

Esta actual lucha venezolana de izquierdas y derechas me ha legado (palabra que me está cayendo bastante mal, con todo y lo útil que es) una enorme lección: llegar a la utopía no es el objetivo de ningún bando porque cada uno de ellos es impulsado por el orgullo de decir “tú no lo lograste y Yo si lo logré”, y no exactamente por buscar el bien colectivo sin distinción de colores. De esto adolece sobre todo el bando que se hace llamar de izquierda; el de derecha, vive en un mundo capitalista, de intereses materialistas, así que se siente a gusto (siempre y cuando ostente el poder, se sentirá a gusto).

¿Para qué la utopía si en ella, el bando que la logre, no va a hacer más que llenarse la boca con la impertinencia de  decir que ellos fueron quienes la alcanzaron? Es más, ¿suena eso a estar en la utopía?

Querer implementar el socialismo, como ejemplo inmediato (muy padecido por todo venezolano) para el “bien” colectivo, es una enorme impertinencia, es insistencia de la imbecilidad, porque ese bien colectivo no puede estar confinado en una fórmula. La realización de la utopía es algo tan general, tan de todos y para todos, que es igualmente (insisto) de imbéciles creer que van a haber bandos implicados en su realización: la utopía es humana, no algo de grupos.

No hay construcción del bien común con los ojos puestos en una sola vía. La utopía no es otra cosa que un estado espontáneo colectivo (resultado de un de…), del ser, que busca el equilibrio, cuyo valor primordial es la felicidad individual para lo colectivo. Utopía es un concepto que me parece describe algo tan grande y abstracto como Dios: es nuestro concepto genérico para nombrar a esa situación ideal de una humanidad en armonía. La diferencia entre estos dos conceptos, es que la utopía (el concepto de Dios es algo de existencia meramente ideal, situado más allá de lo físico y perceptible) sería una construcción de actitudes y aptitudes en los seres humanos, que den como resultado espontáneo, concluir que lo mejor para todos es una armonía general expresada en el bien común (algo que nazca de la convicción individual, visto como algo necesario e irrefutable).

Ningún bando busca la realización de la utopía, así esa sea su bandera: eso es definitivo. Todo bando ineludiblemente busca su supremacía, demostrar que tuvo la razón y ostentar el poder, ¿o es que acaso al lograr sus objetivos, van a optar por hacerse periferia? Ningún bando es humilde, y la utopía es eminentemente humilde, solidaria, empática. El que busca la realización de este ideal, no anda pensando en los que están detrás y con él, sino en todos, hasta en esos que nunc conocerá. Así que, sobran las palabras para explicar mi conclusión respecto a este tema.

La construcción de la utopía es una responsabilidad individual. Entonces, también es muy probable, que la utopía sea un concepto todavía más ideal que el de Dios. (…)


Aunque creo que, en palabras que usó Galeano, la utopía siempre nos servirá para caminar.

domingo, 17 de enero de 2016

¡Son pocos los locos en Trujillo!





Hay voces que pocos escuchan al igual que caricias que muy pocos se detienen a sentir, solo los “locos” se han atrevido  a  tener ese contacto y formar parte del viento, del agua, de la tierra y todo lo que en ella vive. Solo los “locos” buscan salvarla y son tan pocos ante un mundo que necesita de muchos.

Este artículo va dedicado a todos los “locos”, a los de ayer, a los de hoy y a todos  los que forman parte de esta gran lucha a la que pocos se unen por no recibir ningún beneficio económico y con esto, no hago más que referencia a la lucha ambiental, esa que cada vez necesita de más y más personas que entiendan que es una lucha por la vida, por tú vida y la de las generaciones futuras.

 A esos defensores que llevan las palabras de auxilio que a gritos nos pide la naturaleza a quienes no se han detenido a escucharla y que por eso  los han tildado de chiflados, es entonces donde tome las palabras del reconocido ecologista trujillano Dr. Orlando Montes, en la que se dirigía a un grupo de jóvenes montañistas y en medio de una charla con una frase definió a los ecologistas como “locos”  y aclaro que así les decía la gente, asimismo con un tono de reclamo un poco satírico expreso “Como nos hacen falta más locos”, haciendo referencia a esa gran necesidad de que se sumen más personas y sobre todo jóvenes a la defensa del medio ambiente, a ese contacto directo con nuestra madre tierra, con la Pachamama como nuestros indígenas la llamaban.

Ecologistas Trujillanos

La lucha por este nuestro hogar ha venido llevándose a cabo desde muchos años atrás, en algunos casos ha triunfado y en otros tantos no se ha logrado el objetivo, siendo esto el resultado de una especie que se ha encargado de destruir y de convertir el planeta en un rico festín, devorando así  cada partícula de vida existente solo para cubrir necesidades económicas y otras resumidas en un consumismo extremo que nos lleva al suicidio de la humanidad. Es por esto que ya, viendo el resultado de la contaminación que por años ha sido vista como algo banal, es hora de encender la alarmas y tomar cartas en el asunto y realizar acciones que nos conviertan en agentes de cambio, pues está en juego la existencia del ser humano.Recordemos que el hombre no puede vivir sin la naturaleza pero la naturaleza si puede vivir sin el hombre.

Trujillo te necesita.

Nuestro estado al igual que Venezuela es muy rico en cuanto a ecosistemas y biodiversidad se refiere, puesto contamos con una rica flora, fauna y muchos caudales de agua los cuales han venido disminuyendo en los últimos años a causa de la intervención de la mano del hombre. Es por ello que Trujillo te necesita hoy más que nunca, es momento de tomar conciencia y atender el llamado que la naturaleza nos está haciendo, nuestros ríos están muriendo lentamente debido a esto son vulnerables a las sequias extremas y corren el riesgo de desaparecer para siempre y es triste ver como la población que se beneficia de estas fuentes de vida no hacen nada por preservar las cuencas acuíferas. 

Ríos Motatán, Momboy, Castán, Carache

Tenemos unos ríos que nos dan vida y que incluso en un tiempo eran punto de encuentro para compartir en familia y amigos debido a que el caudal de agua era mucho mayor al de ahora. En estos momentos esos cuerpos de agua agonizan por culpa nuestra y porque nunca pensamos que la acciones que realizábamos iban a repercutir en su disminución; la tala, la quema y la gran deforestación presente cerca de las nacientes de agua han hecho que nuestros ríos y quebradas estén desapareciendo y lo más doloroso aun es que son pocos los “locos” que le han dado una mano amiga a nuestras fuentes de agua, páramos, bosques y cada ser vivo que permite un equilibrio en nuestro ecosistema.

A gritos piden auxilio el Castán, Motatán, Momboy y otros tantos afluentes que  por sus aguas corren la irresponsabilidad del trujillano y su falta de amor por la naturaleza, al igual que  la desatención de las autoridades y la poca justicia ambiental con la que contamos. Es por  ello que basta ya de la burocracia imperante dentro de las instituciones ambientales para poder resolver los casos que hoy dejan grandes huellas en nuestro país y estado Trujillo.

Ya para concluir, hay  que reconocer el gran trabajo de los ecologistas que dia a dia luchan por un mundo mejor y de igual forma recordar que Trujillo te necesita para que podamos seguir viendo  verdes nuestras montañas llenas de una fauna y flora majestuosa, nuestros ríos fuentes de vida y que adornan nuestra tierra y algo que no podemos olvidar esos maravillosos páramos que nos engalanan con su  neblina y bajas temperaturas. Es por ello debes ir a formar parte del activismo ecológico regional para que comencemos a sembrar vida para salvar nuestra Madre Tierra, todavía tenemos tiempo, poco pero lo tenemos; por eso forma parte de esta esta lucha y vuélvete “loco” de vez en cuando.













viernes, 8 de enero de 2016

El Capitalismo no se ha superado y el socialista en el poder también es un capitalista



Marx habló del Capitalismo como una etapa histórica que será superada para darle paso al Comunismo, que vendría siendo un sistema más justo, sofisticado y progresista (cosa que no se ha dado aún, en ningún lado del planeta nuestro). Lamentablemente el Capitalismo no se ha superado, existe, junto a su muy característico egoísmo y afán por la riqueza producto de la explotación de unos pocos sobre las mayorías (esto representado también en "socialistas" encantados por el dinero: recordemos, el capitalista puede ser un gran hipócrita). Mientras se supera al Capitalismo por un sistema más justo, trabajemos con los recursos de los que hoy disponemos para avanzar ¿La inflación no existe? Yo creo que si, (aunque hasta para contar billetes soy malo, lo que sé de economía es muy empírico) porque el Capitalismo no-se-ha-superado, entonces, así nos duela, él es el que se impone. El progreso no se decreta y mucho menos es ideado por hipócritas que no saben de construcción del bienestar. Pensemos y sintamos a las utopías, para inspirarnos y para seguir en ese incansable "caminar" hacia lo mejor, usando palabras de Galeano, pero abriendo los ojos. EL progreso es una lucha, constante; pero sobre todo, un más constante abrir de ojos para aceptar la realidad si esta es adversa y superarla, y la realidad, nuestra realidad, es, que ese bonito socialismo (el socialismo venezolano es con minúscula) jamás ha existido. El capitalista más inescrupuloso es el que se alza como un "justo luchador", con la excusa de combatir al sistema egoísta, para a fin de cuentas enriquecerse traicionando las esperanzas de todos (así muchos no acepten la traición. El peor capitalista siempre podrá hablar bien bonito, y ojo, la palabra puede condicionar la realidad, el cómo la vemos).

jueves, 17 de diciembre de 2015

Sopa de fideos hecha en casa o nuestra postura ante la Historia.



El conflicto de poderes actual en el planeta no es cosa de juegos ni mucho menos de subestimar.

Este momento histórico nuestro es crítico y aunque estaremos (o estamos) en medio del fuego cruzado, hay que buscar una explicación a lo que sucede para ubicarnos sin ingenuidades no en un bando, sino en un modo de proceder ante la Historia. Aunque jamás se debe apoyar al terrorismo o a la anulación del otro, menos viniendo de un foco dogmático como el del denominado estado islámico, tampoco debemos aceptar que, como con ese bonito eufemismo que nos han impuesto de "tercer mundo", vengamos a ser subestimados y menos utilizados para beneficio de un grupo poderoso y egoista. Refiriéndome a la campaña pro-occidental de Facebook después de las desgracias ocurridas en París, un filtro de colores no hace nada para cambiar la realidad del mundo, pero si afecta la psicología colectiva, creando bandos en vez de fomentar consciencia para la unificación global.

No es el pelo en la sopa lo que molesta, es quienes nos la están sirviendo. Porque también recordemos, estamos en un país con un gobierno que está asumiendo una postura altamente reprochable ante la Historia.

O abrimos los ojos ante lo inminente mundial o estaremos destinados a comer sopa de pelos en vez de, no sé, sopa de fideos hecha en casa.

martes, 15 de diciembre de 2015

Vivir para la Trascendencia



En vida hay que proyectarse es para la Historia porque los cambios más ambiciosos no están hechos para el hoy. Los grandes proyectos sociales son como una gran red en el océano: hay que irla soltando para más adelante recoger lo que se busca. Esto es, construir desde las inconformidades que hoy sentimos, para evitárselas a los que vienen mañana; de ellos es la responsabilidad de ir más allá de las inconformidades que aún no surgen. La vida de la humanidad debe ser un ir superando lo adverso a diario, una generación tras otra: superar es una infinitud que nace en nuestra hermosa limitada naturaleza de seres estéticos, seres de la sapiencia, seres de la imaginación, en un universo que nos hace sentir ínfimos.

Hacer para lo histórico es vivir para la trascendencia. 


La mayor felicidad consiste en heredar la posibilidad de vivirla, de que siempre pueda ser más felicidad.

jueves, 3 de diciembre de 2015

Primer Manifiesto del Hollín, por el Indecentísimo Conde de Asar-Azar (III parte)




(III/III)

Las prioridades suenan a calle y a enfermiza calma de borracho satisfecho, porque no hay vicio con satisfacción, por eso tanto artista que disuelve su vida en vicios, escape de lo asqueroso de ver como de manera tan concedida se aceptan las injusticias y la desigualdad, porque nosotros, esto de lo humano, que creemos en la veracidad de la propiedad desde lo egoísta, en la “superioridad” del poderoso, dejamos que la corriente nos arrastre sumisos, y es sabroso, porque como he dicho, la vergüenza está en lo que nos enaltece; por deducción el orgullo, ¿dónde está entonces? Lo han logrado quienes lo planearon hace miles de años ¡Oh, discotecas, pagar para pecar y para exhibirse, ofrecerse y exponerse, porque la vida es muy absurda como para callarla en tonterías trascendentes! No es nada la vida si no ven que la vivo como se la debe palpar, fingir, fingir, fingir, fingir, fingir, fingir, fingir, fingir, fingir, fingir, fingir, fingir, fingir, fingir la letra, fingir el ánimo, fingir el amor, fingir la distancia del dolor, fingir que los colores, la montaña, el viento, la amistad, la presencia, la demencia, la inclemencia y la inminencia son signos de que el mundo se acaba, es cierto, se acaba y no es profecía, se acaba porque lo humano no se acepta animal, puro… y en lo animal se cree predecible: la pureza nos eleva. Lo animal, lo verdadero humano no se cree especial, distinto, necesario: recordemos, el ave vuela, el carnívoro caza y el humano piensa y resuelve. Animal, muy animal al fin.

Hagámonos masa universal para fabricar carne con alma, renazcamos en la condición primaria, lo verdadero humano que no necesita de más nada que la compañía, el placer y el pensamiento, porque nada más humano que la mueca de la sonrisa, que el lenguaje del afecto, que lo estético y lo trascendente. Por eso, ¡vamos, hagámonos placer, olvidemos los remordimientos, sigamos nuestro corazón, impulso, animalidad, conocimiento mínimo del mundo que lo puede abarcar todo en la cooperación, lo más hermoso que hay, conocimiento del que estamos distanciados por nuestros sentidos! El mundo es más que lo que entra por los sentidos. Creamos en la ceniza del tiempo, la ceniza que inevitablemente llega, en la ceniza de lo que nos falta y nos ha enaltecido porque humano es nacer para el disfrute, nacer para el abrazo, para el grito afectivo y la calma que reprende la angustia. Digamos todos que la existencia es distinta porque la queremos distinta; no es broma, aunque esto no es autoayuda.

¡Me cag… en el put… poder de mierrrrrrrr! ¡Amén!

Indecentísimo Conde de Asar-Azar, Planeta Tierra, todas las fechas.






miércoles, 2 de diciembre de 2015

Manifiesto UNO de La Prótesis de Adán, por Miguel Montilla “La Peña”



La Prótesis de Adán es una propuesta estética-humanista ideada por el artista plástico y poeta trujillano Miguel Montilla “La Peña” que invita, más que a la reflexión política y social, a la reflexión sobre el arte como posibilidad de salvación humana, el arte como medio para ir más allá de lo evidente y corregirnos en medio de tanta autoflagelación como paradigma. En el siguiente manifiesto UNO de su propuesta cita al gran Aldous Huxley: “Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje”. No se trata de “comprometer” al arte para una causa, como lo expresa el artista, se trata es de aliviar y canalizar a bien nuestras dolencias de humanidad a través de él.


Nuestras columnas han soportado las sentencias lanzadas al aire por un megáfono entintado de un tono insincero, desleal, del que se sabe: por tenido. Desconocemos el poder del rojo que persuade porque nos hemos quedado dormidos en alguna parada. Nos gustan las tonterías gratuitas porque tenemos oídos sensibles. Ya nuestras columnas tienen tantas tonterías encima que estamos doblando como ramas cargadas de frutos. Hemos perdido el movimiento de nuestros cuellos y no podemos mirar a Dios. 

Estamos obnubilados dejando caer el castillo de arena y dejando regar con sangre el polvo del entendimiento. Aplacar los latidos sincopados del que no acepta la música horizontal del flautista es parte del objetivo suyo. Y se desborda de “amor” el megáfono. De las venas sensibles de nuestros pueblos han sabido beber. Y están delgados los pueblos y ahora los hombres son largas, tristes y, anémicas serpientes que visten los harapos del cántaro amatorio. La capacidad de ver con el pensamiento parece que fue arrebatada. Dejemos de escuchar la flauta. El que la tocaba se marchó en un vuelo de incertidumbres; aunque, un eco débil queda en el auditorio.
“Rompan filas” ̶̶ dice una voz que no tiene pretensiones de dirigir la orquesta, se cuenta 1, 2, 3, y se truenan los dedos, y es hora de salir del trance. Hay que cazar las voces antiguas con una botella para ecos y lanzarla al mar de los ismos… ¡Los dedos y la boca hay que atarles al megáfono! Elijamos la canción del próximo concierto. 

Los sueños deben abrirse con virtud de conciencia en un quirófano más humano. Comencemos de nuevo, cerremos de una vez por todas las entradas a aquellos cuyo objetivo es persuadir para la tragedia. Que las políticas mal habidas no son políticas. Que el arte no persigue a nadie, es contrario. Que no sea el brazo izquierdo el que se imponga sobre el derecho, que no sea el brazo derecho el que se imponga sobre el izquierdo. Que ambos brazos participen al bienestar del hombre. La Prótesis de Adán debe ser colocada por ambos brazos para que el pueblo logre levantarse. ¡Ya basta de la ruin comedia! 

El arte no está comprometido absolutamente con nadie ni con nada. Somos nosotros quienes le comprometemos para fines múltiples. 

Lo que puede tomarse como plausible de las políticas se aplaudirá y, lo que no, hay que despedirle con un eterno minuto de silencio, con cantos definitivos, que se vayan con el río astral hasta una constelación oscura. Con la prótesis la balanza vuelve a la autenticidad. Tengamos voluntad para despachar la voz que nos separa del lado humano de los hombres, de aquél que nos lleva con “amor” al precipicio. Huxley dice que “Cuanto más siniestros son los deseos de un político, más pomposa, en general, se vuelve la nobleza de su lenguaje”. 

¡Desacralicemos el arte sacralizado por comodidad de otro! ¡El arte no tiene cara de escalera!

MIGUEL AMAGOS





lunes, 30 de noviembre de 2015

Primer Manifiesto del Hollín, por el Indecentísimo Conde de Asar-Azar (II parte)




(II/III)

No tengo quejas para con los anteriores Condes, los de los dolores, las intermitencias fibrosas y los gallos nocturnos de la espera, no hay culpa en ellos, todos nacemos porque no hay opción. De las pocas cosas que podemos decidir es el morir y sigue siendo tan indecible; la vida es muy poco lo que de decisión tiene, por eso tan complicada y en contraste, pareciera haber tanta decisión en ella pero ni la muerte (no todos quieren escoger su muerte), a la hora de la chiquita, sabés, podemos escoger. Se nos ha mostrado tan lejana la muerte, tan extraña a nuestros ojos; prefirieron y preferimos escuchar y leer de ella en los antiguos libros (cada “cultura” parece a veces una versión distinta de las farsas) que la manchan de esperanza y castigo; la dicotómica consecuencia de la Nuestra Calva, tan intimidante que es técnica del cine, artificio de disciplina, vecina del dolor, disfrute el verla en la página última diaria carbón de las sangres.

No es decir lamento y silencio en la espera infortuna del futuro que no nos llega, esa espera romántica que se ha heredado desde el protodeseo del progreso y el bienestar, bienestar que nunca nos ha arropado, y si lo hace, sus muchos parches son el gélido lamento de la intemperie ¿Cuál es la próxima sorpresa del vivir en la vida enorme que es la humanidad? ¿A qué se le llamará tercera guerra mundial y cuáles sus protagonistas, héroes y pillos? La televisión nos ha robado mucho tiempo por tanto analgésico que le hemos otorgado, placebo de placebos, enciclopedia indefinida otorgada para el fugaz ser de las palabras que se disimulan en trascendencia para colarse en neuronas, opiniones y razones tinta buena que nos imprime hinchazón de colon y dolor como alivio.

Es cierto que las informaciones están liberadas porque todos lo dicen y nos los dicen y se nos insinúa, que la Internet es una nueva especie de dios interactivo, pero todo lo que en sus inicios bélico fue su uso, en estrategia y tragedia, carretera de dos vías, camina seguro en propósitos inacabables, y se nos puede ir todo a la mierda; merienda insignificante la esperanza de liberarnos en las letras, en las respuestas de todas las preguntas, parece más bien que estamos en la vertiente de todos los vómitos, esto es como de caducidad imposible, suena a hambre de imperios.

Quiero decir que estamos dejando ya de existir, tanta certeza aprendida-inducida, tanta pequeñez, que es divina condición humana, acaba en la puta certeza, en la puta obediencia, en las putas miserias que tantas hay que hasta aquí escribo una, en el puto dogma, padre de tantas de estas miserias; quiero decir, nos dejamos tomar como intérpretes de nuestras vidas en vez de simplemente tomar posesión de lo propio. 








viernes, 27 de noviembre de 2015

Primer Manifiesto del Hollín, por el Indecentísimo Conde de Asar-Azar (I parte)




(I/III)

Estamos en una época donde lo espectral, espectado como la esperanza, explota y se difumina como aún lo hacen los cadáveres de la inquisición y los de Hiroshima; la frustración hace de los hombres y mujeres la amenaza en que se han convertido nuestros nietos, esos nietos que aún no son y rezamos, rezamos en caída libre hacia ellos. La gente no nace y ya nos sabemos afectados por sus tremendas furias natas, furias de centímetros caducos en la ineficiencia de los poderes que, bueno, eficientemente más poder negligente se han hecho desde sus inquebrantables fines de vieja, distinta, extraña y enajenante ceniza. Esta gente nueva que no conocemos aún ya se hace tremenda inminencia de cadáver para las décadas que nos transportarán a la certidumbre del futuro de este hoy, que nos envuelve en esta estancia presente, certeza… certeza, certeza que ni un segundo se sabe próximo; ¿en qué el meollo, el conflicto interminable de clases, estos nuevos-nuevas que se siguen comiendo el cuento y nosotros seguimos comiendo mal? ¿En qué va? ¿Para qué nos seguimos viendo en ese artefacto tan obsoleto del espejo si ya sabemos de nosotros? Es el espejo la máquina para el desconocimiento; no muy contrario de como lo pensaron sus ideólogos, farsantes de la imagen y pregoneros de la falsa estética del cuerpo, en el cuerpo, ese que le da de comer a tantos y que a tantos, por tanto que da, les ha quitado hasta el caminar, las largas esperanzas de unas piernas efectivas, de unos brazos, que si son necesarios, y otros que por el rostro no se soportan y se dejan a la gracia del cielo que los aborrece, porque no hay de otra, la culpa es de los dioses y la gente; ojalá no sólo mi gente lo sepa. ¿De quién más la culpa de la creación? ¿A cuál de los tantos dioses hay que culpar? Los sabores se deshacen en estas generaciones que ya no saben sentir, cambiaron la piel por el fingir y son escama de quimera moderna, quimera hágalo usted mismo, y es “costoso” ser de ahorita, porque lo verdaderamente barato es vergüenza pública, púdica y púbica. ¿Por qué cuesta tanto entretenerse benévolamente, ahora, si hay tanto para cultivarse con ya muchos saben qué? 







miércoles, 25 de noviembre de 2015

No es Quién, es Cómo



A la gente, al Pueblo -Pueblo, me detengo en él y pienso que es término, concepto e ideal tan malherido y prostituido en nuestro país- a estas alturas y después de tanta crisis y "debate" al respecto, no le importa si gobierna la izquierda o la derecha -y ojo, esto lo enuncio como alguien que se identifica con la izquierda (y otro ojo, hay una izquierda que se dice así como excusa, contradiciéndose en el hacer). A la gente no le importan las ideologías porque a fin de cuentas todas son teorías y a ellos, a la gente, a esos que trabajan duro y se pasan la vida buscando lo mejor, lo que les interesa es que las cosas buenas para cada una de sus vidas, se den de una vez por todas. Los políticos, ideólogos, estadistas, algunos intelectuales… se preocupan por muchas cosas que realmente no le interesan a aquellos para quienes trabajan. La ideología no nos da de comer, sólo indica caminos -y si esta no reconoce en algún punto que no lleva a buen destino, no se necesita mucha inteligencia para plantearse que es necesario un camino nuevo. Si es de izquierda o de derecha, eso no le importa mucho al Pueblo, lo que le importa de verdad son los resultados de la gestión y poder conocer eso del buen vivir. Y claro, lo que se haga para el futuro. El Pueblo no quiere ser millonario u ostentar opulentas posesiones materiales, quiere es poder hacerse digno en el trabajo, enaltecerse en la sencilla y humilde grandeza de ser y sentir, brindar a los suyos y a si lo bueno, lo grato de poder despertar a diario; el Pueblo no quiere regalos ni subsidios, quiere planificar con optimismo sus ideas y proyectos a corto, mediano y largo plazo, ganándoselos, tener la confianza de que esos planes son realizables; porque, es ser útiles... todos en el fondo lo que perseguimos, consciente o inconscientemente, es sentir que somos útiles, despejar la amarga sensación de que “la vida es un despilfarro”, como dijo un gran poeta suicida nuestro. Si alguien quiere centrar su vida en acumular y acumular está en su derecho, pero no es el ideal de todos; el ideal de las mayorías es poder vivir la única vida dada y poder disfrutarla dignamente. A fin de cuentas, ¿para qué poseemos la dicha de la experiencia si no es para disfrutarla? Somos un animal estético*, de la contemplación, el placer nos mueve. Nada más espantoso que desperdiciar esta única posibilidad para sólo -o mayormente- sentir lo desagradable.

A la gente, al Pueblo que existe objetivamente -no ese "pueblo" ficcionado que es excelente recurso retórico del populista- lo que le interesa es compartir lo bueno, obviar rencillas ideológicas inútiles, porque en la existencia objetiva las teorías son sólo eso: teorías. Aportar es el verbo ideal, no imponer. El universo y lo que sucede en él, es: y eso es irremediable: la existencia y la experiencia son indiscutibles ¿Para qué tanta discusión si no va a haber avance? ¡Para qué tanto desperdicio del momento si a fin de cuentas, como dijo Porchia, "si nada se repite igual, todas las cosas son últimas cosas"! Pensemos en que "el segundo anterior es imposible por distante"... el segundo anterior siempre se está alejando inexorablemente… ¡Y no retorna!

Vamos a reflexionar sobre esto: a la gente, al Pueblo, no le importa quién gobierne, lo que le importa es cómo gobierne. Porque lo significativo no es vivir a secas, sino vivir bien.

Toluca, México, 24 de noviembre de 2015




sábado, 7 de noviembre de 2015

Mente Sana




La mejor forma de decir es hacer
José Martí


La palabra tiene un gran poder creador y transformador; incluso, según muchos, es la primera gran fuerza de la humanidad. Y esto anterior es muy en serio...

Ahora, imaginemos: si yo estoy un poco loco y me encuentro una piedra y digo por loquera mía que es Mi Mascota (bueno, estoy un poco loco, ustedes sencillamente pueden reirse de mi), entonces convierto a través de la palabra (así sea palabra de loco) a una piedra en Mi Mascota; hasta le amarro una cuerda y la saco a pasear porque así se me antojaría y he ahí mi mascota ¿Quién dice que no?

Pero si yo estoy cuerdo, y a un lugar donde el crimen está latente y evidente le llamo Zona de Paz... ¿Es suficiente la palabra (así sea palabra de cuerdo) para que realmente se convierta en eso, en una Zona de Paz? Me imagino que si, porque si un loco puede convertir una piedra en mascota, imaginemos las posibilidades de una mente sana...

¡Qué práctica es la realidad y qué tonta la humanidad que se esfuerza por el cambio en la acción, en vez de sólo cambiar los nombres de las cosas!

He vivido engañado pensando que la vida era más compleja.


Pediré trabajo en el Viceministerio de la Suprema Felicidad.

miércoles, 28 de octubre de 2015

ESOTÉRICOS, LA CULTURA OCULTA.

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Los seres humanos siempre han sentido curiosidad y cierta empatía por el mundo de lo oculto, de lo subjetivo, de las energías, de aquello que popularmente se conoce como espíritu, ello ha dado pie a la creación de las religiones o cultos, buscando explicar ciertos fenómenos de la naturaleza, responder preguntas tan eventuales, como ¿De dónde vienen? ¿Qué son? ¿De qué están formados? ¿Quién los creó? ¿Quiénes son? Necesitan creer en alguna fuerza (llámese dios, sea cual sea el sistema de creencias) suprema, que los mueva, que los motive, que los guie, un ser con el cual tienen contacto y esperan una gestión redentora en pro de las  personas.

-"Negra, ¿me echas las  cartas cuando salgas de aquí?"-, le pregunta Camila a su amiga mientras le está cortando el cabello. Rosa sabe leer las cartas, pero intenta evadir la petición. -“Dale negra, que ando como con ganas de saber si me va a dar el negocito que tengo planeado”-. Insiste Camila ansiosa y deseosa de saber su azaroso futuro. Y por qué no, de que Rosa le proporcione ciertas ayudas espirituales y sobrenaturales, “ayudas esotéricas”, diría Camila. –“Bueno amiga, nos vemos entonces a las 8:00pm en mi casa”- dice Rosa –“Deja que salga de esta peluquería”.

En Trujillo poco habían proliferado los esotéricos, chamanes, astrólogos y brujos, las creencias en las ciencias ocultas las mantenían en secretos las personas que las practicaban, hoy en día se han popularizado, se les ha sacado del agujero a donde van las cosas que se les prohíben a las sociedades, pero que en la confidencia de los cielos, las realizan. De algo oculto y secreto, hoy, el esoterismo, la santería, la magia, pasa a una especie de renacimiento, sobre todo en las ciudades. Se ha difundido y llevado a la luz pública tanto, que tenemos programas esotéricos radiales, “Mercus y Montezuma” ¿Quién no lo ha escuchado camino al liceo, al trabajo,… a las  seis de mañana, en la buseta?

Los trujillanos están acudiendo cada vez más a escudriñar en su futuro para ver qué resultará con su existencia y la de su pueblo, en medio de tanta zozobra e incertidumbre que se apodera de las personas. Está presente en todos lados este fenómeno, y de muchas formas: los avisos en la vía pública, TV y online, prensa escrita.

La realidad social del país, ha dado paso a todo tipo de alteraciones culturales, económicas, políticas, (como ocurre en todas las sociedades) incluyendo en lo que se tiene fe. Y para muchos, las ciencias ocultas, son más flexibles, más esenciales, menos dogmáticas y una forma de agenciar certeza, sin tener que apegarse a los irrefutables convencionalismos sofocantes que rigen a ciertas religiones. Actúa una necesidad de someter el destino, porque la incertidumbre es inaceptable. Las prácticas esotérico-ocultistas les proporcionan consuelo, seguridad, protección (igual al de los papás cuando durante la niñez, les decían a sus hijos que  todo iba a salir bien), como componente extra, algún ritual para que se multiplique la fortuna y la prosperidad en sus casas.

La iglesia católica (con la mayor población de feligreses en Venezuela) frente a este acontecimiento tiene una posición firme, combatir estas prácticas marcándolas como productos de satanás, nacidas con el proyecto primordial de alejar a las personas de la fe. Debido a que estas creencias apuntan a la herejía y el paganismo, la iglesia ha sido una de sus principales enemigas. Es necesario agregar que la religión católica pasa por momentos fuertes, de cambios, debe a mi parecer, apuntar a una renovación en sus paradigmas, abrirse más a las masas, como pareciera que lo pudiera estar haciendo el actual Papa Francisco.



Desde pequeños en Trujillo se protege a los hijos del conocido “mal de ojo”, con una pieza de azabache en una cinta roja, mal que oprime a neonatos y algunas persona mayores; quienes se encargan de rezar y quitar el mal, explican que es originado por “malas miradas” o “energías negativas” de algunos, aducen que en ciertas situaciones es producida  de manera intencional o que resulta del odio o la envidia. La sintomatología en los niños, llanto incontrolable, vómito, en los adultos, pérdida de apetito, dificultad para concentrarse, insomnio, entre otros. Acuden rápidamente al médico, y cuando la medicina no encuentra cura alguna (según los enfermos), piensan en “el mal de ojo” y se solicita a una rezandera o al brujo, conocidos en el sector. Esta creencia es muy popular en Trujillo y ha pasado de generación en generación.

¿Por qué permanece la inclinación a lo esotérico y lo oculto? De una u otra manera para las personas,  darle sentido a sus vidas en el plano espiritual, es una manera de abordarlo. Pese a las asechanzas y desprestigios, el esoterismo se conserva dominante en esta cultura como una opción a las practicas que les ofrecen la ciencia y la religión. Naturalmente las prácticas han ido transformándose con el pasar de los días y lo seguirán haciendo. Quienes ejercen el esoterismo, comparten discursos, pensamientos y emblemas determinados, creando ciertas formas de concebir al hombre, al mundo y al cosmos. Edificando esos tejidos de símbolos, ciertas personas también consiguen aliento y esperanza.

jueves, 22 de octubre de 2015

Ser Madre y ser Padre: asumir la responsabilidad del mundo


La mujer que se hace madre, debe asumir su belleza para si, sentirla y disfrutarla para si y olvidarse de la mayoría de hombres que con sólo el instinto notan su virtud, esa particular que, hace de muchos ellos inescrupulosos y más salvajes que el nativo de lo netamente silvestre; debe asumir su postura de sustentadora de vida, de engranaje del todo, de medio y fin para la existencia.

Por otro lado, el hombre que se hace padre debe saber ignorar como a la vez agudizar su visión; visión no es sólo ver. El hombre que se hace padre debe hacerse paradoja de si, ser todo y singular, asumir la responsabilidad de un mundo que sustenta a su sangre; debe auspiciar la benevolencia en los suelos y distraerse con inteligencia lo más que pueda del cuerpo porque el placer, a medida que irremediablemente se hace más sabio (lo que debería suceder por lógica natural), cambia su foco.

La mujer y el hombre después de que dan vida se hacen ideal de esa vida nueva, deben saber renunciar a si entendiendo que son el todo para esa mentecita que es lienzo pulcro (porque todo recién nacido es nuevo comienzo, nueva oportunidad, es el refrescar de la esperanza), lienzo para el que indudablemente, otros antes que ellos, les prepararon para ese ciclo inevitable y fundamental, que se centra en el respeto por el ideal en que toda mujer y hombre se convierten al hacerse madre y padre.

Y de ese modo, así nunca demos de nuestra sangre vida para que camine esta tierra, mujeres y hombres, todos, debemos sentirnos madres, padres, ideal de todos para todos, responsables de todo aquel que desde el blanco lienzo que es su mente, se pinta o se mancha gracias a nuestra gracia o nuestra desgracia.

Porque no es reconocer la oscuridad, es saber deducir la claridad por ella. Y divulgar eso.

Ese lienzo nuevo nos dará a ver el paisaje que inspiremos en él. Y así sustentar ese ciclo que nos justifica y anima.

Toda nueva generación debería reinventar la esperanza fortaleciéndola.